La memoria no es el tiempo ni el lugar. Son muchos tiempos y muchos lugares. La memoria está en tu rostro, en tus manos, en cada gesto y en cada sentimiento.

El diagnóstico precoz permite establecer planes a largo plazo dirigidos al tratamiento del enfermo y al apoyo emocional, económico y físico del cuidador. Una de las mejores vías para luchar y sobrellevar la enfermedad es la información, y por ello un diagnóstico precoz aportará ventajas para ir un paso por delante y prever mejor las actuaciones que deberán ir adoptándose progresivamente, sin tener que improvisar ni hacer las cosas de forma rápida.

Además, la enfermedad de Alzheimer requiere, en la medida de lo posible, que exista un consenso por parte de la familia y las personas más próximas al enfermo, ya que el esfuerzo de todos será necesario, no solamente para atender al paciente las 24 horas del día, sino para hacer frente a los problemas económicos y legales que presente.

El  diagnóstico precoz se hace cada vez más obligado, dado que se dispone cada vez de mayor número de posibilidades de tratamientos eficaces contra el deterioro cognitivo:

  • El estudio sistemático de los pacientes permite detectar y tratar causas reversibles de deterioro en su fase temprana.
  • La posibilidad de un diagnóstico precoz también facilita la posibilidad de participar en ensayos clínicos.
  • El diagnóstico temprano facilita la planificación del futuro por parte de la familia y del enfermo.

El retraso de la agravación clínica retrasa, a su vez, el consumo de recursos sociosanitarios y tiene un consecuente e importante impacto socioeconómico. Ciertas demencias tienen tratamiento si se diagnostican precozmente, pero producirán daños cerebrales irreversibles si no se detectan a tiempo.

Las personas en las que estaría indicada una evaluación para descartar la posibilidad de una demencia responden a los siguientes caracteres:

  • Alteración de la memoria o de otros aspectos cognitivos con o sin alteración funcional.
  • Personas de edad con competencia dudosa.
  • Personas depresivas o ansiosas con quejas cognitivas.
  • Sospecha de deterioro cognitivo en una entrevista de rutina.

Elke Mellado

Trabajadora social experta en dependencia en Edades Alcosanse

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